sábado, 24 de agosto de 2019

Sobre la prohibición del paso a la finca La Ladera y Los Picazos, en la Sierra de Hoyo


El vecino José Hernández nos hace llegar una carta titulada "Me parece mal" en la que expresa su malestar por la prohibición del paso a la finca La Ladera y Los Picazos, en la Sierra de Hoyo de Manzanares. Como posdata añade que "hoy, 23 de agosto, he caminado otra vez por la ruta circular y he visto que alguien ha roto la alambrada para entrar en la finca y ha girado el cartel ciento ochenta grados. Esta forma incívica y, en mi opinión, constitutiva de infracción penal utilizada como protesta también ME PARECE MAL: ASÍ, NO".
Su misiva "Me parece mal" dice lo siguiente:
"A los amantes del senderismo y la montaña nos llega una mala noticia: los titulares de la finca privada La Ladera/Los Picazos, que ocupa la casi totalidad de la cara sur y oeste de la Sierra de Hoyo de Manzanares, han decidido impedir de plano la entrada de excursionistas en su propiedad aduciendo que lesiona el medio ambiente de manera grave. La legalidad los ampara, es cierto, ¿pero han tenido en cuenta que con esa estricta medida acaban sin más miramientos con la costumbre de veteranos senderistas -costumbre que en mi recuerdo se acerca a 70 años- de seguir la vereda que a través de esta descomunal propiedad privada permite alcanzar “La Mira”, el punto más alto de esta primera estribación de la cadena montañosa del Guadarrama?
Creo sinceramente que el uso recreativo y responsable que desde décadas han hecho los vecinos del pueblo de la senda que lleva hasta el paraje de El Estepar, no merece semejante negativa, pero el caso es que la prohibición está aquí, es un hecho. Yo me he enterado hace no muchos días cuando caminaba por el tramo en que la ruta circular discurre paralelo a la finca. A unos pocos pasos del hueco de la alambrada que permitía tomar la senda vi un imponente cartel, imponente no por sus dimensiones, sino por la aparatosidad de su contenido, en el que aparece la prohibición en letra y símbolo rodeada por los logotipos de más de media docena de sociedades protectoras del medio ambiente y la respectiva consejería de la Comunidad de Madrid: FINCA PARTICULAR, PROHIBIDO EL PASO. Y se añade el recordatorio del artículo 52 de la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y Biodiversidad: “Queda prohibido molestar o inquietar a los animales silvestres, sea cual fuere el método empleado o la fase de ciclo biológico.” INFRACCIÓN, 500 a 5000 euros.



La conminatoria disposición me ha producido desazón y tristeza. Y he hecho memoria: he seguido muchas veces la ahora prohibida vereda, la última pidiendo permiso a los dueños porque empezaban los reparos anunciadores de la prohibición de usarla, y no recuerdo haber hecho nunca otra cosa que respetar escrupulosamente el entorno, admirar su esplendorosa flora, y, si se daba el caso, disfrutar, y nada más que disfrutar, de la estampa de cualquier animal que la buena suerte ponía al alcance de mi vista. Afirmo esto de mí y de quienes en ocasiones me acompañaron. Parece que últimamente ha habido afluencia excesiva de sobrevenidos visitantes, y, alegando esa razón, los dueños, con el aval de diversas asociaciones de protección ambiental y de la propia Comunidad de Madrid, han decidido vetar sin distingos la entrada al predio (finca).
Estoy de acuerdo con que se tomen medidas para cortar los abusos, considero razonable castigar con sanciones ejemplares cualquier tropelía que suponga maltrato de tan extraordinario entorno ambiental, pero no me parece bien aplicar el mismo rasero a justos y a pecadores. Y quiero decirlo. Y ahora, pregunto: ¿Este rigor prohibitivo alcanza también a quienes organizan en esa finca, con excelentes resultados económicos, imagino, sangrientas cacerías a ojeo de jabalíes, batiendo los ojeadores metro a metro la sierra, a gritos y ayudados por feroces ladridos de unas cuantas jaurías de perros adiestrados?; porque no me negarán que esto sí supone machacar la flora y es mucho más que molestar o inquietar a los animales montaraces: es, sin más, liquidar a tiros a buena parte de ellos.
Los beneficiarios económicos de las cacerías y los que pagan por disfrutar esa práctica cinegética defenderán el cruel y expeditivo método como muy eficaz para controlar el exceso de población faunística; pero otros, yo entre ellos, podemos argumentar que también se conseguiría mantener la proporción adecuada capturando a los animales de manera incruenta y decidir después qué hacer con ellos. Pero a esta alternativa, me atrevo a asegurar, no le encontrarán sentido y les parecerá hasta risible. ¡Qué le vamos a hacer!
En resumidas cuentas, es de suponer que la prohibición se mantenga, porque se le hará poco o ningún caso a la frustración que supone para los viejos senderistas tener que renunciar a la acostumbrada vereda: mi lamento, desafortunadamente, no tendrá eco favorable entre quienes pueden cambiar las cosas; habremos de conformarnos con el inútil recurso al pataleo. Y en lo que a mí respecta, asumo a disgusto que se me acabó volver a contemplar desde “La Mira” el magnífico panorama del valle de Cerceda y los pueblos que lo salpican, porque a mis 75 años me resulta tarea difícil seguir la ruta -bastante más larga y, a mi entender, más dificultosa- que conduce a El Estepar rodeando La Ladera/Los Picazos: la inmensa finca particular, la descomunal finca particular que ocupa casi toda la vertiente sur y oeste de la sierra de Hoyo de Manzanares".
José Hernández (Hoyo de Manzanares)

13 comentarios:

Paseante dijo...

Desconozco los límites exactos de la finca. Pero no veo claro que estos vayan cambiando...y me explico. Yo he subido al estepar o la mira en varias ocasiones bordeando los picazos por detrás hace tiempo, siempre paralelo a una valla sin atravesarla en ningún momento. Y volviendo hacia el sur desde la zona de la silla del diablo (creo). La última vez que subí la valla había cambiado de orientación y en un momento determinado en lugar de discurrir paralela al sendero de toda la vida, lo atravesaba. Con esto aumenta sus límites y corta el paso por un sendero que siempre ha estado abierto y paralelo a esa valla. Creo que para evitar tanta discusión y pasos indebidos el ayuntamiento debe tomar cartas en el asunto con dos medidas. La primera vigilar que los límites de la finca que están establecidos con las vallas sean reales y no se estén aumentando. Y la segunda establecer que caminos y senderos son de utilidad pública y por los que los senderistas y vecinos de Hoyo puedan pasear sin incurrir en ninguna violación de ninguna propiedad privada. También defender la postura de los dueños de la finca. Llevan años luchando contra algunos desalmados que no cuidan el campo, y al final creo que se ven en cierto modo a tomar medidas más drásticas. Si la gente que pasea por la zona hace como el 90% y dejamos todo cómo está y respetamos las zonas de especial sensibilidad como por ejemplo en los picazos la zona de anidación, no habría problemas. Pero hay un 10% que destrozan todo.

P.P. Grillo dijo...

"No, es No"...y "Privado, es Privado"...y punto. A mi no me gustaría que a mi casa entrara todo el mundo libremente. Decisión tomada que me parece BIEN.

Saludos.

Nacho Morando dijo...

Sobre el artículo de José Hernández: ¿Este señor no se ha enterado de que estaba prohibido el acceso desde hace décadas por tratarse de una finca privada?. Quizás la clave esté en su comentario : "A unos pocos pasos del hueco de la alambrada que permitía tomar la senda vi un imponente cartel". Es decir, que llevaba años entrando ilegalmente en una finca privada por un agujero en la valla y haciendo caso omiso de los carteles, y ahora se sorprende de que se tomen cada vez medidas más drásticas y con más apoyos institucionales precisamente por la falta de respeto y abuso de gente como él. Y por cierto, la otra supuesta ruta que menciona no existe. Quizás antes de opinar sobre algo debería haberse informado un poquito más. http://fincalaladeraypicazos.blogspot.com/
El problema es que algunos, a base saltarse las leyes y violar los derechos de los demás, acaba creyéndose en posesión de algún tipo de derecho adquirido por su constancia en el abuso.

Nacho Morando dijo...

Y sobre el comentario de "paseante":
Los límites de la finca, son los mismos desde hace más de 100 años. Otra cosa es que por culpa de la problemática tantas veces denunciada, haya que ir vallando poco a poco zonas que jamás había sido necesario vallar PORQUE NO EXISTÍAN CAMINOS en esas zonas. Y más que habrá que ir vallando, porque la gente abre trochas ilegalmente por donde le da la gana. Eso que dice que usted subía al Estepar por la zona que ahora ha sido vallada, es justamente el reflejo del problema. ¿Y sabe por qué? Porque la senda que usted menciona NO EXISTE. Era simplemente una trocha abierta ilegalmente por algunos vecinos de este pueblo. Y por ello usted mismo, cuando la usaba, estaba violando la ley del PRCAM aunque lo desconociera (aunque por cierto en esa trocha había carteles de Propiedad Privada y de Coto Privado de Caza), puesto que la Ley del PRCAM prohíbe expresamente transitar por el monte fuera de caminos de uso público. Por ello, esa trocha había sido repetidamente denunciada ante la Consejería de Medio Ambiente y finalmente ha sido cerrada, por supuesto no sólo con la preceptiva licencia de obra del ayuntamiento sino como puede ver en el enlace que adjunto, con el apoyo también del PRCAM, cuyos carteles señalizan también la zona con el mensaje: PROHIBIDO EL PASO. ZONA EN REGENERACIÓN. Regeneración que consiste precisamente en la desaparición de esa trocha ilegal.
https://fincalaladeraypicazos.blogspot.com/2017/09/rompiendo-topicos-sobre-poner-puertas.html
Respecto al inventario de Caminos Públicos es algo en lo que la propiedad llevaba años insistiendo, y que ya está hecho. Debería usted poder consultarlo en el ayuntamiento. De todos modos, el propio ayuntamiento ha puesto carteles por todo el municipio dejando claro que por la zona que usted menciona, no se puede transitar. Aquí puede usted ver uno de esos carteles:
http://fincalaladeraypicazos.blogspot.com/2001/01/proteccion-frente-al-impacto-social.html
Espero haber aclarado sus dudas, "paseante".

Unknown dijo...

Sr. Morando, a juzgar por la acidez de sus comentarios a mi carta "ME PARECE MAL" publicada en Cosas de Hoyo, tengo para mí que el acaloramiento que le ha producido leer las primeras líneas le ha enrabietado de tal manera que el resto lo ha leído con poca tranquilidad, y eso le ha llevado a emplear contra mí adjetivos que le aseguro no merezco. Lo de "ignorante", ¿por qué?, y lo de "asaltante de propiedades", ¿por qué?. Lea usted con más calma y verá que es muy poco justo en sus calificativos
porque emplea un tono airado y hace juicios de valor hacia con poco fundamento. Pero en cierto modo comprendo su crispada actitud porque defiende su propiedad, aunque en mi criterio un tono bastante desabrido. Y permítame volverle a preguntar si las cacerías son o no ciertas: si no son ciertas estoy dispuesto a disculparme públicamente; si lo son, le haré una pregunta más y expondré una reflexión al respecto cuando me haya contestado. José Hernández.

Nacho Morando dijo...

Sr Hernández, en primer lugar, no creo haberle llamado ignorante. He afirmado que usted ignora muchísimas cosas sobre la problemática de la finca y sobre su gestión, lo cual es una obviedad. Lo de asaltante de propiedades, lo ha dicho usted; llevamos muchos años denunciando y controlando trochas y accesos ilegales, vallando y poniendo carteles, y obviamente no para que alguien se cuele por un agujero en la valla, ni haga caso omiso de esos carteles, ni use esas trochas. Este artículo sobre Gestión Forestal y Turismo, le puede además dar otro punto de vista sobre lo que supone acceder ilegalmente a fincas como ésta, en cuanto a sustracción de recursos económicos: http://fincalaladeraypicazos.blogspot.com/2016/09/gestion-forestal-y-turismo_12.html
Mi crispación realmente no es tal sino simple hartazgo y sorpresa porque alguien se permita afirmar públicamente que ha estado entrando en la finca ilegalmente como si eso fuera lo normal, y encima se permita afear nuestros esfuerzos, avalados por multitud de organismos públicos, en gestionar la finca lo mejor posible y defender nuestros derechos. Aunque sería una crispación más que normal, teniendo en cuenta que sin tener información suficiente, que realmente no tendría por qué darle a usted pero que no tengo problema en darle ya que me la pide, pretenda hacernos aparecer como unos sanguinarios matarifes cuando no hay nada más alejado de la realidad, como cualquiera que se haya preocupado por informarse sabe. Creo que mi labor de gestión desde hace más de veinte años, mis esfuerzos por informar y hacer partícipes a los vecinos de esa gestión, mi labor creando un Observatorio de Biodiversidad de Hoyo o una Red Ciudadana por el Medio Ambiente de Hoyo, o nuestras colaboraciones con todo tipo de organizaciones conservacionistas e iniciativas de educación ambiental merecen muchísima más seriedad y respeto que ese despectivo comentario sobre el uso cinegético en la finca, máxime cuando ese comentario es hecho para intentar afear o ridiculizar los esfuerzos de una vida por llevar a cabo una gestión ejemplar de la finca. Afortunadamente, como verá por los carteles que tanta desazón le han producido, el respeto y respaldo de los principales organismos responsables, si lo tenemos. Y también sería más que normal mi crispación, teniendo en cuenta que la publicación en diversos medios de su carta, no sólo viene a perjudicar nuestros legítimos intereses, a afear públicamente nuestra labor de gestión sin información suficiente y a dificultar aún más esa labor de gestión, sino a provocar una nueva avalancha de increpaciones contra mí y mi familia, de animadversión vecinal e incluso de agresiones. Sin duda, después de su publicación tendremos que reponer unos cuantos carteles más y escuchar unas cuantas increpaciones más ...

Nacho Morando dijo...

Sobre el tema de la caza, no tengo inconveniente en responderle, aunque ya está recogido en el blog cuyo enlace he colgado e incluso puesto en los carteles de señalización de la finca con la esperanza de que haya gente interesada en informarse: dentro de los seis usos establecidos para la finca en su Plan de Gestión Forestal aprobado por la Comunidad de Madrid, (uso de protección, uso de conservación, uso científico y de reserva, uso de producción, uso recreativo y educacional y uso cinegético), el uso cinegético se reduce al necesario control de la población de jabalíes, estando prohibida la caza de cualquier otra especie. Este control lo realizan unos vecinos del pueblo mediante una batida de descaste al año según condiciones establecidas y controladas por la Comunidad de Madrid, y mediante la caza selectiva de jabalíes. Todo ello, compatibilizado con los diversos convenios y acuerdos establecidos con entidades conservacionistas para la reintroducción y conservación de la fauna de la finca. Cosa dicho sea de paso, que los accesos ilegales a la finca no son. Ni con esos convenios, ni con la labor de gestión sostenible de la misma.

Nacho Morando dijo...

Y lo anterior, complementado con los esfuerzos que desde hace años hacemos para convertir la finca (TODA ELLA, no sólo Los Picazos) en un hábitat ideal para la nidificación y campeo de grandes águilas, únicos depredadores naturales de los jabalíes en ausencia del lobo. Ello, con proyectos con la Sociedad Española de Ornitología o con Grefa entre otras organizaciones, con trabajos entre otros enfocados a aumentar la presencia de conejos, o mediante la suelta controlada de ejemplares adultos. Una de los trabajos más importantes en este área, es precisamente el control de accesos no autorizados y el cierre de trochas ilegales, y el eliminar la finca definitivamente de las rutas de senderistas, corredores, escaladores, ciclistas que en la última década masifican cada rincón de la Comunidad de Madrid. Y que hacen que los principales proyectos de conservación de fauna amenazada se realicen precisamente en fincas privadas como "La Ladera y Picazos", que es ya un referente en este tipo de actuaciones.
Ello, pese a los esfuerzos que algunos vecinos de este pueblo que se empeñan en colgar rutas ilegales en internet atrayendo a empresas de senderismo que "cuelan" en la finca ilegalmente a cuantos senderistas pueden meter en uno o en ocasiones dos autobuses, o a quienes ya desde los años 80-90 comenzaron en Hoyo a sembrar el germen de este enorme problema, por ejemplo marcando trochas ilegalmente por la finca, o colocando ilegalmente una cruz y un "cuaderno del senderista" en El Estepar a modo de reclamo turístico, y llevando con ello a engaño a la gente sobre la legalidad de subir allí. Igual hasta conoce usted a alguno de ellos. Ello, complementado con la apertura de rutas ilegales y con la rotura o eliminación sistemática del cerramiento y cartelería de la finca. Es ese tipo de gente el que ha generado un problema con el que ahora a otros, por responsabilidad personal E INCLUSO LEGAL, nos toca lidiar. Rompieron un equilibrio que ya no se puede restablecer.

José Hernández dijo...

Sr. Morando, después de ver sus ultimas respuestas continuo pensando que sigue usted sin haber leído mi carta con objetividad; de haberlo hecho le hubiese dado algún valor, siquiera mínimo a la parte del escrito y a la posdata que lo acompaña donde queda patente que estoy muy lejos de saltarme dolosamente la legalidad, y que no apruebo de ninguna manera los atropellos que sujetos sin el menor aprecio por el medio natural están ocasionando en su finca. Enfatiza usted que yo afirmo sin pudor, o algo así, haber subido muchas veces por la senda a la que aludo y eso confirma mi contumacia en saltarme la ley; se equivoca ya le he dicho más arriba que siempre hubo por mi parte la firme intención de respetar escrupulosamente el entorno y sólo seguí una costumbre de los vecinos de Hoyo que yo conocí siendo niño, costumbre que usted se empeña en negar. Por cierto, la última vez que utilicé ese camino fue con el permiso que usted amablemente me concedió por teléfono.
No quiero dejar de comentar lo que asevera en cuanto " la avalancha de increpaciones contra mí y mi familia, de animadversión vecinal e incluso agresiones ".
Mire usted, señor Morando, respecto a esto, lamento de veras que eso ocurra pero no haga responsable a mi carta de comportamientos que nada tienen que ver conmigo, y otra vez le digo que lo lamento.
En el tema de las cacerías, deduzco por su comentario que sí, que sí tienen esas monterías de ojeo de jabalíes tal y como lo describo en la carta.
He sido testigo presidencial de una de ellas.
Le prometí una reflexión sobre esa práctica cinegética, ésta es: en el cartel que venimos mencionando se señala que la finca es reserva natural con presencia de ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN. Pues bien, si las cacerías de jabalíes - descaste como usted precisa - son como se describe en la carta habrá que considerar lo siguiente: ante el fenomenal vocerío de los ojeadores, el ensordecedor ruido que éstos hacen aporreando latas y los ladridos de los perros, la espantada despavorida de los animales es general, no huirán hacia los puestos de los tiradores armados con rifle únicamente los jabalíes, se les unirán también a aquellas especies con peligro de extinción a los que alude el cartel. En consecuencia, vuelvo a preguntar: ¿se puede asegurar, se pueden dar garantías al 100% de que ninguna bala perdida va a alcanzar a uno, quizá único ejemplar, de estos preciados y escasos animales?. ¿Entonces?.
Señor Morando, en lo que a mi concierne doy por terminado mi intercambio de comentarios con usted. Como he afirmado subí bastantes veces a " LA MIRA" a través de su finca, la última, ya lo he dicho antes con su amable anuencia. También afirmo que a partir de ahora, si las circunstancias no cambian no volveré a pisar su finca conforme la legalidad me exige. Permítame citarle como pequeño desahogo para mí, una sentencia, creí que de Castelao, que puede venir al caso: " hay personas que para juzgar si una cosa está bien o mal simplemente se limitan a consultar el código penal ".
Por último señor Morando, hace usted muy bien para defender sus intereses acudir a cuantas sociedades y demás foros que puedan avalarle, pero quiero decirle también que lo reflejado en la carta es mi opinión, y en mis opiniones mando yo y ejerceré mi derecho a exponerlas en el lugar que las acojan.
A pesar de todo un respetuoso saludo.

Nacho Morando dijo...

Sr Hernández: respecto a su reflexión sobre la caza y su pregunta sobre si estoy seguro de que no afecta a especies amenazadas, la respuesta es rotundamente SI. De otro modo, ni la Comunidad de Madrid las autorizaría, ni los organismos públicos que avalan nuestra gestión apostarían por nuestra finca con proyectos de tanta trascendencia como por ejemplo Aquila a-Life, ni nosotros las autorizaríamos. Ni soy cazador, ni me agrada la caza; pero la excesiva proliferación de jabalíes es algo que se debe controlar, y el método más efectivo (hablando desde el punto de vista de alguien con los pies en el suelo y con la responsabilidad de gestionar un problema real, y no desde el punto de vista de alguien que simplemente teoriza sobre algo) es su caza selectiva. Lo considero un mal menor frente al daño que la excesiva población de estos animales ocasiona en las poblaciones de otros muchos animales (aves, mamíferos, reptiles), o en algunas plantas, o en la regeneración natural o artificial del valiosísimo alcornocal de la finca, o sobre poblaciones de animales (conejos, perdices...) que son el sustento básico de algunas especies amenazadas de las que pretendemos proteger.

Lo que también le afirmo que afecta negativamente sobre la presencia de determinadas especies amenazadas, especialmente rapaces, es la presencia ilegal de senderistas, corredores, ciclistas, escaladores, etc, y la masificación de estas actividades en la Sierra de Madrid, ocasionado principalmente por el enorme entramado mercantil de empresas que se benefician de ello. Y sobre ello, hay también estudios científicos que lo avalan y cada vez son más las voces "autorizadas" que alertan. En el blog, puede leer usted algunas de ellas.

Y finalmente dos comentarios:

sobre la sentencia de Castelao, decirle simplemente que se ha quedado usted en la superficie de mi actitud.

y sobre su derecho a opinar donde le plazca, tiene usted por supuesto todo el derecho a expresar sus opiniones libremente (¡faltaría más!), aunque sepa que con ello perjudica inmerecidamente los esfuerzos de otros. Aunque es una extraña forma la que ha tenido usted de agradecer que le autorizase a subir al Estepar, y ello me lleva a pensar que de haberlo sabido antes, quizás la forma en que yo ejercí mi derecho de autorizar o no el acceso a mi propiedad también debería haber sido otra, o deberá serlo en el futuro.
Un saludo

José Hernández dijo...

Aunque para mí las circunstancias no han cambiado, y dije que daba concluida mi comunicación con usted, voy a contestarle otra vez, por mi parte pretendo que sea la última; y también con dos reflexiones: me parece excesiva, por no decir temeraria,esa afirmación suya de que la seguridad de las especies protegidas de ser alcanzada por una bala perdida está garantizada al ciento por ciento. Mientras ese rotundo SĮ no vaya acompañada de razones de mayor peso, seguiré pensando que NO. Por otra parte sabía de sobra que mi alternativa para capturar a los jabalíes, que la hay les perecería pura teoría y, quizá, hasta risible, así sueño se moleste mucho,seguro que es un sinsentido de alguien, una propuesta fuera de lugar de alguien con poca cabeza, como yo, según usted.A pesar de su arrepentimiento de dejarme pasar a su finca en aquella ocasión, le reitero mi reconociendo por la benevolencia que tuvo conmigo. Otro saludo para usted.
José Hernández.

Serendipia dijo...

A mi,también me parece mal

Jimbaco dijo...

Hace ya bastantes años, cuando empecé a ver vallas por el monte donde siempre habia caminado, corrido y montado en bici me cabree, no lo voy a negar.

Despues fui leyendo sobre la finca y el movivo de tenerla cerrada y entendí que es un objetivo loable y por el cual entiendo que se prohiba o limite el acceso a la misma.

Prefiero una finca privada sin acceso publico pero que conserve el monte tal como siempre ha estado que una publica sujeta a posibles recalificaciones (solo hay que ver lo cerca que estan del monte las urbanizaciones en ese lado del pueblo). Zonas para disfrutar de la naturaleza en el pueblo afortunadamente hay muchas, no pasa nada por mantener una como espacio restringido para la fauna y flora.

Un saludo a todos