jueves, 17 de noviembre de 2022

Cancelada la conferencia sobre la masonería por protestas de unos feligreses

El Ayuntamiento ha remitido una nota de prensa en la que  lamenta tener que cancelar la conferencia sobre masonería del  Soberano Gran Comendador y presidente del Supremo Consejo del Grado 33Jesús Soriano, prevista para mañana en el Ciclo de Conferencias de Otoño en Hoyo, por presiones de unos feligreses.
La nota es la siguiente:
"Desde el año 2011 se llevan celebrando en nuestro pueblo, con gran éxito de asistencia, “Las Conferencias de Otoño”, impartiéndose desde entonces ponencias de todo tipo, con el único objetivo de ser un punto de encuentro para intercambiar conocimientos sobre todo tipo de aspectos históricos, culturales y científicos.
Para este viernes estaba programada la conferencia: “La Masonería, esa gran desconocida”, donde se pretendía dar a conocer a nuestra ciudadanía los datos más relevantes sobre esta organización con más de 300 años de historia.
En los últimos días, una minoría de feligreses de la parroquia ha mostrado su desacuerdo con la celebración de dicha conferencia, amenazando con boicotear el acto.
Como no podía ser de otra manera, nos pusimos en contacto con el ponente, persona muy vinculada a nuestro pueblo, y desde el inmenso cariño que siente por Hoyo de Manzanares, ha decidido no impartir la conferencia para evitar conflictos en nuestra convivencia.
Desde el Ayuntamiento, lamentamos profundamente la cancelación de una actividad cultural que lleva desarrollándose más de una década en nuestro pueblo, por presiones de una minoría intolerante y desconocedora de la materia en cuestión".

8 comentarios:

Simón dijo...

Como integrante de la "minoría de feligreses" no puedo menos que indignarme con la nota de prensa de mi ayuntamiento.

Vayamos por partes y empecemos por el principio.

- Afirmar sin rubor alguno que las conferencias tienen un "gran éxito de asistencia" es, cuanto menos, un acto voluntarista. No ha sido así en las que he estado. Podría decirse que asistió una minoría.

Me pregunto si el ayuntamiento ha consultado a todos los feligreses sobre su sentir respecto a la charla para calificar como minoría a los que hemos pedido la cancelación de la conferencia, pero me temo que conozco la respuesta.

- Que la masonería tiene como uno de sus fines eliminar de la faz de la tierra a la Iglesia Católica es algo sabido y reconocido por múltiples masones de diferente rango y categoría. También es conocido que actualmente esto se obvia y se intenta ocultar.

- Que los masones (más un tan alto cargo como el que estaba invitado) deben menospreciar, cuando no ultrajar, los símbolos más cuidados por la Iglesia Católica, es algo que se sabe, a poco que se investigue o se conozca la historia de algún "renegado".

- Llama la atención que aunque el Magisterio de la Iglesia y diversos autores vienen manifestando lo que en realidad es la masonería (una empresa humana destinada a destruir al hombre) no son escuchados y sin embargo, en el mundo actual, sus logias tienen un aura de asociación cultural o de hermandad benéfica muy alejada de sus fines primordiales. Es algo que me deja atónito y me hace reflexionar sobre el espíritu crítico de nuestra sociedad.

- Escribir sin rubor alguno que boicotear el acto es ir a rezar el Rosario a la Plaza Cervantes, como nos propusimos hacer unos cuantos durante la conferencia, es simplemente insultante.

- Aunque quizá resulta más insultante aún la afirmación de que soy un intolerante y un desconocedor de la materia. Es una falta de respeto que no puedo dejar pasar por alto:

1) ¿Qué sabe el ayuntamiento de mi conocimiento sobre la materia? No tiene ni idea, pero se permite afirmar que soy un ignorante en este tema. Otra pregunta que se me ocurre, y de la que también creo conocer su respuesta, es qué saben en el ayuntamiento de la masonería que no haya sido difundido por los propios masones.

2) ¿Por qué tengo que tolerar que en mi pueblo se venga a hablar de una asociación que tiene entre sus fines la destrucción de la Iglesia a la que yo pertenezco? Salvando las distancias entre un partido político y la Iglesia, me gustaría ver la tolerancia de algunos en el caso de que se programe un acto de alguien que pertenece a algo que tenga entre sus fines conseguir la desaparición del Partido Socialista, del Comunista y, ya que estamos, de Podemos.

Simón Cerrillo

Paloma Bernárdez dijo...

Gracias Simón por tu comentario. Ante la noticia de prensa de esta mañana son de justicia tus explicaciones. Mi apoyo en todas.

Paloma Bernardez.

Unknown dijo...

Que pena que se censure una conferencia cultural de una organización legal. Dentro de poco, como dice alguno por ahí, se permitirán censurar a otros estamentos legales en democracia como partidos y entidades de corte agnóstico o ateo mientras que hay que respetar, y se hace, manifestaciones religiosas y procesiones en la calle con las que se puede no estar de acuerdo pero se respetan. Si no quieren acudir que no vayan pero dejen que la gente se exprese.

Abali dijo...

¡Ay, Simón!, que no Pedro. No se cuanto sabra usted de otros temas, pero de masonería, saber-saber que no repetir, no sabe nada. Lo único que demuestran sus palabras son su intolerancia e ignorancia que son la base del fanatismo. Quería usted rezar el Rosario en desagravio por lo que usted entiende como un ataque a su Iglesia Católica Romana. No sé qué opinaría usted si frente a la iglesia de su pueblo se manifestasen el domingo durante la misa mayor un grupo de personas en defensa del aborto o de la España laica. Por cierto que hay otras Iglesias como la Anglicana o la Luterana que no ven ninguna maldad en las actividades masónicas. ¿O estas Iglesias también quieren destruir al hombre? Lo dicho, un intolerante.
Un cristiano y masón.

Javier dijo...

Cuando me enteré de que en Hoyo se iba a impartir una conferencia sobre "la masonería, esa gran desconocida", pasé de la sorpresa por lo poco habitual del tema a la ilusión por el hecho de que esta charla se diera en mi pueblo. Cuando hoy mismo me he enterado de que se ha suspendido, he pasado de la sorpresa (¡ay, qué ingenuo soy por no esperarlo!) a la frustración, porque me hubiera gustado escuchar a un ponente tan cualificado, y después a la indignación al saber que algunos feligreses de la parroquia se oponían a eso que yo considero una celebración de la cultura y ellos un ataque contra la Iglesia Católica. Poca confianza tienen algunos feligreses en la fortaleza de la Iglesia si creen que va a ser abatida simplemente por la expresión de unas ideas en un pequeño pueblo serrano, cuando además hubieran podido ser refutadas a través de un debate con el conferenciante. Tal vez esto es la que da miedo: no tener confianza en la solidez de los argumentos propios y preferir silenciar los de los contrarios.

Me pregunto si en el próximo ciclo de conferencias de "Hoyo conCiencia", de las que nos podemos sentir muy orgullosos los hoyenses, alguien va a sospechar de las ideas de los conferenciantes y, antes de aceptar su participación, se les va a pasar un test para ver si son partidarios del divorcio, los métodos anticonceptivos o incluso si son proclives a dudar de la divinidad de Jesucristo o de la virginidad de María, lo cual sí socavaría los cimientos de la Iglesia Católica.

Por cierto, que no tengo muy claro si el propio Papa Francisco hubiera aprobado la censura de una charla como esta, él que en "Fratelli Tutti" hizo un canto a la fraternidad universal, el más importante valor de la Masonería, y se preguntaba: "¿Qué ocurre sin la fraternidad cultivada conscientemente, sin una voluntad política de fraternidad, traducida en una educación para la fraternidad, para el diálogo, para el descubrimiento de la reciprocidad y el enriquecimiento mutuo como valores? Lo que sucede es que la libertad enflaquece, resultando así más una condición de soledad, de pura autonomía para pertenecer a alguien o a algo, o sólo para poseer y disfrutar. Esto no agota en absoluto la riqueza de la libertad que está orientada sobre todo al amor."

De lo que sí estoy seguro es de cómo hubiera lamentado esta censura a la libertad de expresión mi admiradísimo profesor Enrique Menéndez Ureña, jesuita poco sospechoso de heterodoxia, que fue fundador de uno de los organismos más prestigiosos de Europa para el estudio de estos temas: el Instituto de Liberalismo, Krausismo y Masonería, amparado por la Universidad Pontificia Comillas (ad maiorem dei gloriam).

Siento que se nos ha privado en Hoyo de una oportunidad para la reflexión y el diálogo con los que piensan diferente de nosotros, y es muy triste que a día de hoy, en el siglo XXI, tengamos que ir a buscarlos fuera de nuestra localidad. ¿Con qué derecho algunos se creen custodios de la moral atentando contra la inteligencia?

Javier Sancio

Manuel dijo...

Gracias, Simón, por tu comentario. Indudablemente, esta corporación es de un sectario que asusta. Todavía estamos esperando las disculpas de nuestro alcalde por la lamentable actuación de Leo Bassi.

En cuanto al comentario del "Cristiano y Masón "...¡cuanta ignorancia! Es un oxímoron de primera categoría. Es como hablar de un delicuente filántropo, no tiene sentido.

Manuel Martínez

Unknown dijo...

Vaya, mira quién habla de sectarismo. Aaayyy esos censores de ideas que dicen luego defender la libertad atacando la de los demás ¡Será la suya sólo!

Jimbaco dijo...

Realmente lamentable la intolerancia de los de casi siempre.