lunes, 21 de octubre de 2013

Los claroscuros del Palacio de Canto del Pico y del Conde de las Almenas

La ponente comenta que en las escaleras murió el estadista Antonio Maura, que residía en El Pendolero

Primero con el Conde de las Almenas, después con Franco y ahora con su actual propietario (Oyamburu, a través de la firma Stoyom Holding Limited), el Palacio de Canto del Pico ha pasado por numerosas vicisitudes, no ajenas a la polémica, pasando de albergar enormes riquezas a ser completamente expoliado y a permanecer ahora en el olvido. Así lo ha revelado la conferencia “El Conde de las Almenas, su colección de arte y el Canto del Pico”, impartida el pasado viernes en el Centro Cultural de Hoyo por Isabel Pérez Van Kappel, vicepresidenta de la Sociedad de Camineros del Real del Manzanares y gran estudiosa del paisaje que cobija a la casa y promotora de la Plataforma en Defensa del Canto del Pico.
La historia empieza entre 1920 y 1922 cuando José María del Palacio y Abárzuza, III Conde de las Almenas, decide construir esta mansión en una finca de 100 hectáreas en el término municipal de Torrelodones y una pequeña zona de Hoyo de Manzanares. Sin necesidad de arquitectos y con la ayuda de maestros canteros de la zona, construye el palacio para albergar la enorme riqueza que fue acumulando a lo largo de los años, muchas veces de forma poco ortodoxa o clara. Porcelana, mobiliario, cuadros, lencería, encajes, tejidos, dibujos, orfebrería, etc. fueron entrando en la casa, fruto de adquisiciones o de “desapariciones” por los sitios donde pasaba (catedrales de Zamora, Ávila  y Burgos) mientras realizaba labores de reconstrucción. Una mirilla aquí, una pieza allá, una columna del otro lado… hasta amasar una enorme fortuna. Con habituales problemas de liquidez, se vió obligado a vender su colección en Estados Unidos por dos millones de pesetas. Para ello consiguió sortear todos los tramites necesarios. Tal era su influencia en círculos sociales y políticos que consiguió para la casa la clasificación de Monumento en 1930, que la exime de impuestos. Años más tarde, en 2004, a la vista del deterioro de los años, un incendio, continuos saqueos y de la dejadez de sus propietarios, se intentó desclasificar sin éxito.
El conde cedió el palacio y todo lo que le rodea a Franco, no se sabe si a título  personal o por su cargo, el caso es que durante 40 años el mantenimiento corrió a cargo del Patrimonio Nacional, pero las propiedades pasaron a los herederos de Franco. En 1988, hija del dictador, Carmen Franco Polo vendió la finca a la compañía Stoyom Holding Limited (SHL) por 320 millones de pesetas, que tenía previsto su conversión en un hotel de lujo. Sin embargo, tal empresa nunca se llevó a cabo. Entretanto, en esta etapa desaparecieron muchas cosas del palacio. Incluso el nuevo propietario consiguió vender en 2003 a la Generalidad Valenciana por un millón de euros el el claustro gótico del monasterio cisterciense de Santa María de la Valldigna, situado en la localidad valenciana de Simat de Valldigna, recuperando así casi la mitad de lo que había invertido.

Ilustrada con numerosas fotografías tanto antiguas como de la actualidad, la conferencia apela a la necesidad de exigir que el enclave, que divisa 37 municipios, recupere la vida que perdió hace tiempo y que ahora está cerrada pero no ajena al ultraje de lo poco que alberga. “Triste es la historia, triste la situación de los jardines y triste es la imagen de la casa”, concluyó la ponente Isabel Pérez.
En la foto inferior, Isabel Pérez junto a José Luis Soriano, coordinador de las Conferencias de Otoño, y Victoria Barderas, concejala de Cultura y Festejos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hay un error,al vender a la Comunidad Valenciana por un millon de euros el claustro gótico del monasterio cisterciense de Santa María de la Valldigna, situado en la localidad valenciana de Simat de Valldigna,no recupera parte de lo invertido, gana con creses si tomamos en cuenta que lo compra por 320 millones de pesetas mas todas las obras que vende hasta dejarla en paredes desnudas de todas las obras de arte que contenia la casa de la gran empresaria, la nieta del democrata Fran.

Anónimo dijo...

muy interesante la charla. enhorabuena